La Democracias es mala... cuando no me favorece?Sin duda, las elecciones presidenciales han sido los tiros de penales que más han preocupado a México. El país voto -o bueno, el 60% del padrón- y nos despertamos con la noticia de que los resultados eran dignos de cualquier final de fotografía de una competencia ecuestre, en donde cada caballo busca hasta sacar la lengua con tal de tomar ventaja y llevarse el tan anhelado premio. Aunque hay uno que otro que haciendo un homenaje a “Arabela” (Don Gato y su pandilla), se frenan metros antes para esbozar una sonrisa antes las cámaras -que Madrazo!!-. En fin, pasando a cosas trascendentes. Como buenos políticos, ninguno de los candidatos dejo de hacer campaña, ambos se proclamaron presidentes y dividieron al país en el ala norte y el ala sur, con miles de dudas, temores, y preguntas.
Pero, qué hacer realmente, o qué pedirle a los candidatos que hagan para evitar este conflicto. Por fortuna dos buenos e inteligentes amigos decidieron ponerse en los zapatos del votante y me hicieron favor de enviarme esto, lo cual quiero compartir con ustedes: ....cabe destacar que este mensaje fue enviado antes de que el IFE diera a conocer el puntaje definitivo, pero no por ello, lo siguiente deja de tener validez.
5 DE JULIO 2006
Todavía no hay ganador oficial. El PREP le daba ventaja a Calderón, pero el inicio del recuento de actas a López Obrador. Es un buen momento para manifestarnos TODOS.
Decálogo del votante del 2 de julio 2006
1. No permito que nadie hable de triunfo mientras no exista un resultado oficial y haya un ganador reconocido.
2. Le apuesto a la legalidad, porque sólo así la podremos construir y respetar entre todos. Por eso respeto al IFE y sus mecanismos, porque es la institución validada por los mexicanos.
3. Estoy aprendiendo a tener paciencia. Mi país no se detiene porque el resultado tarde una semana, si es necesario para despejar dudas... aunque muchos me quieran hacer creer lo contrario.
4. Yo ya crecí, no necesito justificar ni explicar por qué y por quién voto. No acepto que nadie me haga menos o se burle por el sentido de mi voto.
5. Soy responsable e inteligente: son características que no están peleadas con ser de izquierda, centro o derecha. Por ello no caigo en provocaciones.
6. Respeto el voto del otro, aunque se diga que lo hizo por miedo. Aunque unos le teman a la izquierda porque la ven como comunismo, otros a la derecha porque le ven cara de fascismo, otros al regreso del PRI... por los motivos que sean pero cada quien expresó su decisión a través del voto.
7. Reconozco que millones votaron por el PRD, millones lo hicieron por el PAN, millones por el PRI... aunque no me guste y quisiera que todos votaran por mi candidato.
8. Apoyo que se revise y se cuenten bien los votos, casilla a casilla, porque así lo marca la ley. No permitiré que los representantes de todos los partidos, que saben bien cómo se dio el PREP y cómo se hará el recuento, me manipulen; no soy tonto.
9. Si hay errores y/o irregularidades se deben documentar e investigar, para corregirlos. No me da miedo que haya errores, para eso el IFE tiene mecanismos que los subsanan. Es importante que sea transparente.
10. Quiero participar en movilizaciones coherentes, como tomarle una foto a mi casilla y verificar que el cómputo en el IFE sea el correcto. Pero rechazo movilizaciones basadas en la desinformación y la manipulación apasionada.
POR ESTO EXIJO:
A. Que el candidato perdedor reconozca su derrota. Sea quien sea. No permitiré que desacredite la suma de voluntades como la mía. Alto a la comodidad y la intolerancia: no se vale que si gana mi candidato entonces las instituciones sí funcionan, pero si pierde no.
B. Que nadie hable de fraude si no hay resultados oficiales y mientras no se cuente con las pruebas.
¡RESPETO LA DECISIÓN POPULAR, AUNQUE NO ME GUSTE EL RESULTADO!
APRENDAMOS A VIVIR EN DEMOCRACIA Y A RESPETAR LA LEY.La decisión queda en el lector. La Democracia hizo lo que tenía que hacer. Señores políticos y candidatos, no nos hagan pensar que nuestro esfuerzo no sirvió para nada. Lo difícil no es ganar, sino pasar a la historia como el Presidente que hizo algo, o que sólo figuro y se fue, dejando a un México en peores condiciones de como lo encontró.
Una amiga me dijo: ¿Estas triste por el ganador de las elecciones? a lo que yo respondí, Tristes ellos, que tendrán que gobernar el país, con las bases políticas que durante su carrera han ido construyendo.